Educar no es una ciencia exacta, pero a veces parece que nos falta el aire entre tantas teorías. Soledad Carmona ha llegado a las librerías con una propuesta que no busca la perfección, sino la conexión real entre padres e hijos.
Educar no es una ciencia exacta, pero a veces parece que nos falta el aire entre tantas teorías. Soledad Carmona ha llegado a las librerías con una propuesta que no busca la perfección, sino la conexión real entre padres e hijos.