TRANSFORMA LA RELACIÓN CON TUS HIJOS
Es tu momento.
Ser padres es el reto de nuestra vida
A estas alturas ya te habrás dado cuenta que ser madre o padre es el viaje más bonito y retador que harás. El trabajo más importante. Sin embargo, es la labor para que menos preparados estamos.
Aparecen las rabietas, las malas contestaciones, los gritos… y como padres lo resolvemos lo mejor que podemos y sabemos. Vamos probando cosas con la esperanza de que la cosa vaya mejorando, pero la realidad es que estamos experimentando. El tiempo sigue pasando y lo problemas van en aumento porque no somos capaces de entender a nuestros hijos.
Demasiado familiar, ¿verdad?
Quiero que sepas algo de mí, que quizás te sorprenda
Durante años no me gusto la madre en la que me había convertido. Me esforzaba muchísimo por tenerlo todo bajo control, pero todo se me iba de las manos. Me acostaba llena de culpa noche tras noche, sin entender a mi hijo, sin saber cómo proporcionarle lo que necesitaba, sintiendo que no era suficiente como madre ni para él.
Hace más de 7 años comencé a transitar la crianza consciente y la disciplina positiva, y todo empezó a encajar.
Y lo que encontré no fueron recetas mágicas. Encontré otra manera de acompañar la infancia: una que no se basa en el control, los gritos, los castigos o el miedo, sino en el respeto, la conexión y el vínculo. Algo que realmente es lo que un niño y una familia se merecen.
Si has llegado hasta aquí, quiero que decirte algo: No es casualidad. Algo dentro de ti, te dice que necesitas cambiar algo. Algo en tu interior te avisa de la necesidad de solucionar las cosas. Escúchalo, porque cuando eso ocurre porque estás lista para transformar tu familia, estás lista para romper patrones que ya no te sirven. Confía, porque estás lista para construir un camino nuevo para ti y los tuyos. Un camino basado en el respeto y el amor.
¿Qué es realmente la crianza respetuosa?
La crianza respetuosa no es una fórmula, ni una receta milagrosa. Es un proceso de transformación personal y familiar. Es el arte de criar a nuestros hijos desde la presencia, el respeto mutuo y la coherencia emocional.
Significa que vas a dejar de ir en piloto automático, para realmente ser consciente de tu papel como madre o padre.
Y ahí está la clave: la crianza consciente no solo nos invita a mirar a nuestros hijos, sino también a mirarnos a nosotros mismos. Te permite aprender, tener conocimientos, mirar hacia nuestro interior, entendernos, entenderlos y disponer de las herramientas y las estrategias necesarias para acompañar a tus hijos.
Significa ser la madre o el padre que tú quieres ser, sin culpa, y formando equipo junto a ellos.
La crianza respetuosa educa desde el respeto y la firmeza
Cuando descubrí la disciplina positiva, sentí que algo hacía clic dentro de mí. De repente, tenía un mapa. Un enfoque avalado y sostenido por la neurociencia y la neuroeducación, que entiende la importancia de los límites, pero que los sostiene desde el amor y respeto mutuo. Una forma de acompañar a los niños que prioriza la conexión sin caer en la permisividad.
La disciplina positiva parte de una premisa clara: todo comportamiento tiene una causa, y detrás de cada conducta hay una necesidad no cubierta. Ese comportamiento es la base de todo y entenderlo es la llave para realmente poder ayudar a nuestros hijos y que TODO cambie.
Porque realmente tu hijo te necesita a su lado porque tú eres su refugio y su mayor inspiración. Pero para poder sostener y acompañar a tu hijo, primero necesitas aprender tú. Y eso es lo que lo que vas a conseguir aquí.
Desde hace años, acompaño a familias y profesionales que desean criar de otra manera. Personas que, como tú, saben que la infancia es una etapa clave en la vida y que merece ser cuidada.
Como explica Jane Nelsen, una de las creadoras de este enfoque, la disciplina positiva se basa en el respeto mutuo, la firmeza amorosa y el desarrollo de habilidades para la vida. Y créeme, cuando empiezas a aplicarla y hacerla tuya, no solo cambian tus hijos… también cambias tú.
En Infancia Respetuosa vas a encontrar un acompañamiento personalizado. Vas a sentirte segura, no juzgada, comprendida y arropada. Es algo que se va adaptar a ti y a tu familia. A vuestras necesidades. Vas a recibir el acompañamiento, la formación y todos los recursos necesarios para transformar tu hogar. Vas a poder adaptarlo todo a tu familia y conseguir realmente aprender a educar de manera consciente.
Una formación diseñada para que aprendas y puedas aplicarlo en tu casa desde el primer día. Donde los cambios se notan desde la primera sesión.
¿Qué vas a conseguir conmigo en Infancia Respetuosa?
Después de varios años de disfrutando de las bondades de la crianza consciente y llevándola a muchas familias y escuelas, puede decirte que el acompañamiento de Infancia Respetuosa es diferente y efectivo.
Es una forma de educar que construye relaciones sólidas, que fortalece la autoestima y que enseña habilidades para la vida. Y lo más importante: se puede sostener en el tiempo tanto por adultos como por los niños. Es para toda la vida.
Con el método de Infancia Respetuosa vas a conseguir:
- Entender el comportamiento de tus hijos y ayudarles.
- Dejar de lado los gritos.
- Enseñar habilidades y herramientas esenciales para la vida
- Fomentar la autonomía y la confianza
- Poner límites claros desde el respeto
- Gestionar y validar las emociones
- Formar un equipo
- Sanar y educar desde la consciencia.
- Crecer personal y emocionalmente.
La importancia de sanar para criar desde el presente
Una de las cosas que más me impactó en este camino fue darme cuenta de cuántas de mis reacciones venían de mi propia historia. ¿Te ha pasado que te escuchas decir cosas que juraste que nunca dirías? ¿Qué pierdes la paciencia, te desbordas y luego te sientes culpable? Todos estos años de transformación personal y formación me han servido para crear un acompañamiento único.
Ya te he contado que esto no es solo una formación, esto es mucho más. Es una llave transformadora que va a proporcionar un cambio en tu familia, en tus hijos y en ti.
La respuesta está, en tu propia historia. Crías desde lo que has vivido, desde lo que te enseñaron —explícita o implícitamente— en casa, en tu escuela, la propia cultura. Esto no es tu culpa, pero si es necesario cambiarlo.
Cuando empiezas a sanar, empiezas criar diferente. Dejamos de educar desde la herida, de reproducir patrones y empezamos a empezamos a construir nuevos vínculos fuertes desde el amor, el respeto y la conexión. Un vínculo seguro y sano. Y eso cambia todo.
¿Y si das el primer paso hoy?
Si has llegado hasta aquí, es porque quieres hacer las cosas de otra manera. Y te entiendo, porque yo también estuve ahí. Queriendo hacerlo diferente, pero sin saber cómo. Con mil dudas, con miedo a equivocarme otra vez, pero con la necesidad de hacerlo mejor.
Formarte en crianza consciente es un acto de amor. Un compromiso contigo y con tus hijos. Es regalaros una relación sólida, fuerte y sana. Es permitirles construirse con una buena autoestima. Es proporcionarles herramientas reales para los desafíos del día a día. Es construir una familia que se quiere y se respeta. Es SER EQUIPO.
Es posible que aún te estés preguntando si es el momento. Si sabrás hacerlo. Si tienes tiempo, energía o los recursos para comenzar. Es normal tener dudas.
Te invito a que contestes a esta pregunta, que fue la que yo me hice a mí misma:
La respuesta ya la sabes. En realidad, lo único que necesitas es la fuerza que te proporciona el amor incondicional por tus hijos y el deseo sincero de aprender.
Desde Infancia Respetuosa voy a acompañarte en todo momento desde la cercanía, la honestidad, la experiencia poniendo todo el corazón para que transformes tu hogar y que por fin te sientas la madre o el padre que tú quieres ser.